Inflación y codicia

Publicado por: Real Chubut - Agencia de Noticias 30-01-2018 Economía

En economía es habitual escuchar y leer que todo proceso de desarrollo y crecimiento de la actividad productiva y es generador de inflación.
Algunos, de corrientes económicas fundamentalistas, inclusive lo circunscriben exclusivamente al fenómeno de expansión monetaria.
Según ellos la inflación sería producto directo y exclusivo de la emisión monetaria por encima de los bienes producidos, y en consecuencia, si se mantuviera la paridad precisa, no habría inflación.

Se elude por completo la consideración de la voluntad humana, o bien se da por sentada e inevitable esa voluntad como destructiva.
Para unos nadie decidiría conscientemente aumentar un precio sino que estaría obligado a hacerlo para despojar a otro.
Sea por efecto de variables matemáticas, sea por una naturaleza conductual inevitable.
Como si el sentido de la sociedad humana fuese la sumatoria de voluntades de abusar mutuamente unos de otros por pura codicia.

¿Es así?
Que las personas tienen ambiciones económicas personales es cierto.
Que estén dispuestos a destruir su propia sociedad para lograr hoy su máximo posible, no necesariamente.
Si así fuera, venderíamos a nuestros hijos como esclavos o como órganos vivos de recambio, si eso fuera negocio.
Nadie obsequiaría nada ni salvaría a nadie de morir.
¿Porqué entonces asumimos lo contrario?
¿Porqué ciertas sociedades, en ciertos momentos históricos, se autodestruyen en una lucha diaria por pura codicia?
Pues, la respuesta es simple.
El hombre pone límites a su lucro, se modera, salvo en una circunstancia.

Cuando pierde la noción de comunidad y mutua dependencia.


Por Martin Alcala


COMPARTIR EN:

¿QUE TE PARECIO ESTA NOTICIA?

DEJANOS TU COMENTARIO - TU OPINION NOS INTERESA