Una docente de Comodoro Rivadavia expuso una situación de extrema vulnerabilidad laboral y sanitaria tras atravesar meses sin cobrar su sueldo, sufrir una baja administrativa sin explicación y perder la cobertura médica mientras se recupera de una cirugía en Buenos Aires.
Se trata de Mariela de Lange, maestra titular de la Escuela N° 111 “Mar Argentino”, quien relató a través de redes sociales que durante gran parte del ciclo lectivo 2025 no percibió sus haberes por “problemas administrativos” nunca aclarados. Según detalló, no cobró los meses de marzo, abril y mayo; en junio se le abonó de manera normal, pero en julio volvió a quedar fuera de la liquidación y tampoco percibió el aguinaldo.
La situación siguió inestable: agosto y septiembre fueron depositados, pero en octubre —mientras se desempeñaba como Maestra de Apoyo a las Trayectorias (MAT)— fue dada de baja de su cargo “sin explicación”, según denunció. Ese mismo mes presentó una renuncia al rol de MAT debido a una lesión en la columna que derivó en una cirugía en Buenos Aires. Sin embargo, sostiene que se interpretó erróneamente como una renuncia a su cargo base, lo que llevó a que nunca fuera reincorporada al sistema administrativo.
En noviembre recibió una liquidación final como si hubiese abandonado de manera voluntaria su puesto, por lo que no cobra desde entonces ni percibió el aguinaldo ni el salario de diciembre. A esto se sumó la pérdida de la cobertura de obra social por falta de aportes, justo cuando debía afrontar gastos médicos, kinesiología y rehabilitación postquirúrgica.
Según de Lange, todos los reclamos fueron realizados por vía jerárquica, pero desde el Ministerio de Educación le informaron que su caso “ya está solucionado” y que solo resta que Economía determine “cuándo y cuánto” le pagarán. Mientras tanto, continúa sin percibir haberes y acumulando deudas para cubrir gastos básicos.
La docente cuestionó además la lentitud del sistema al procesar cambios administrativos —conocidos como “cambios de revista”— que, según afirmó, llegan a demorar hasta tres meses en reflejarse en los salarios.

















