Lo que pasó la noche del martes quedó registrado en una historia de Instagram: una imagen del paseo costero sobre la Av. Ducos, con un sticker haciendo alusión a un momento de relax. Era Valeria Schwab caminando sola, cerca de las 22 horas, sin ningún indicio de lo que iba a pasar después.
Según su familia, salió a “despejarse” y recorrer el paseo costero rumbo a Las Torres. Mientras avanzaba, chateaba con su novio y su hermana. Las respuestas se cortaron alrededor de las 23 hs. Ese fue el último rastro digital. Después, silencio.

Horas más tarde, en la madrugada del miércoles, Valeria apareció muerta al costado de la Ruta Nacional 3, justo bajo el cerro Chenque. Es una zona conocida por corredores y gente que entrena de noche.
No hay datos oficiales sobre cómo murió ni qué ocurrió en ese tramo entre su última foto y el hallazgo del cuerpo. La única certeza, por ahora, es que la mujer estaba viva, caminando y en un contexto completamente normal minutos antes de desaparecer de los chats.

















