La incertidumbre por la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder volvió a tomar fuerza tras un mensaje publicado este jueves por Aldana Botha, hija de Juana, quien expuso públicamente el dolor por la falta de respuestas y vinculó su reclamo con otros dos casos recientes que sacuden a Comodoro Rivadavia.
Aldana recordó que este 11 de enero se cumplieron tres meses desde la denuncia por la desaparición de su madre. “Justo ayer se cumplieron tres meses desde que denuncié la desaparición de mi mamá Juana Morales. Tres meses de preguntas sin respuestas, de espera, de angustia, y de silencios que duelen. Tres meses aprendiendo a convivir con una ausencia que nadie debería tener que aceptar”, escribió.
En el mismo posteo amplió el foco y mencionó otros hechos que conmueven a la ciudad: “Pero hoy no escribo solo por ella o por su pareja Pedro Kreder. Escribo también por Diego Serón, que lleva ocho días desaparecido en nuestra ciudad. Y por Valeria Schwab, asesinada hace apenas dos días. Escribo por sus familias, por su dolor, por sus nombres que no pueden convertirse en simples estadísticas ni en olvidos”.
La joven fue directa al describir el clima social que percibe: “En Comodoro Rivadavia está pasando algo muy grave”. Y agregó: “La violencia, las desapariciones, la falta de respuestas y la impunidad no pueden seguir siendo parte de nuestra cotidianeidad”.
En otro tramo del mensaje exigió respuestas concretas: “Necesitamos verdad y justicia. Necesitamos que alguien se haga cargo y dé respuestas REALES”. También remarcó que no se trata solo de un reclamo individual: “Esto no es solo un reclamo personal, es un grito colectivo. Por quienes ya no están, por quienes seguimos esperando y por quienes merecen vivir sin miedo. Que el silencio no sea la respuesta”.
El cierre del texto dejó en claro que la búsqueda sigue en pie: “Yo espero todos los días noticias de mi mami. Que no quede en el olvido”.
La desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder continúa sin resolución desde el 11 de octubre, cuando ambos iniciaron un viaje que tenía como destino Camarones. Días después, la camioneta en la que se trasladaban fue hallada en Rocas Coloradas, pero sin rastros de ellos.

















