Una escena inusual llamó la atención este fin de semana en Rada Tilly: un guanaco fue visto paseando con arnés en el Skatepark, acompañado por un vecino, como si se tratara de una mascota.
El hecho ocurrió durante la tarde, en un momento de gran concurrencia en el espacio público. Entre jóvenes practicando skate y familias compartiendo al aire libre, la aparición del animal generó sorpresa y rápidamente se volvió tema de conversación.
Si bien en la villa balnearia es habitual el contacto con fauna autóctona —como zorros, liebres o incluso lobos marinos en zonas costeras—, la presencia de un guanaco en esas condiciones resultó completamente fuera de lo común.
Según testigos, el animal se mostraba tranquilo, llevaba un pretal similar al que se utiliza con perros y era guiado por una persona sin signos visibles de estrés o agresividad.
Las imágenes del episodio se viralizaron en redes sociales y despertaron reacciones divididas: mientras algunos lo tomaron como una postal curiosa, otros plantearon interrogantes sobre la tenencia y manejo de fauna silvestre.
El caso reabre el debate sobre los límites entre la convivencia con animales autóctonos y el respeto por su condición natural.

















