A los 33 años, el exboxeador puertorriqueño falleció tras luchar durante más de una década contra las graves secuelas de una hemorragia cerebral sufrida en un combate en 2015. Su caso transformó los reglamentos de seguridad en el boxeo internacional.
El mundo del deporte despide con profundo dolor al exboxeador puertorriqueño Prichard Colón, quien falleció a los 33 años tras lidiar durante más de diez años con irreversibles lesiones cerebrales. La noticia fue confirmada por su padre a través de un emotivo comunicado, tras un viaje de vacaciones que la familia había realizado a Puerto Rico.
Hasta octubre de 2015, Colón se perfilaba como una de las más grandes promesas del boxeo internacional, marchando invicto con un récord de 16 victorias (12 por nocaut). Sin embargo, su carrera y su vida dieron un giro trágico durante un combate frente al estadounidense Terrel Williams en Fairfax, Virginia.
En aquella pelea, el puertorriqueño recibió repetidos impactos de forma ilegal en la parte posterior de la cabeza —conocidos como rabbit punches o golpes de conejo—. Pese a que el joven advirtió los malestares durante el desarrollo del duelo, las acciones continuaron hasta que sufrió mareos, vómitos y colapsó en el vestuario.
Tras ser intervenido quirúrgicamente de urgencia por un hematoma subdural, Colón permaneció más de 200 días en coma. Si bien logró sobrevivir, quedó con secuelas motoras y neurológicas severas que lo mantuvieron en silla de ruedas y bajo el cuidado ininterrumpido de su familia, con su madre, Nieves Meléndez, como pilar fundamental de su rehabilitación diaria.
El impacto del caso trascendió las fronteras del deporte. La tragedia motivó a la Comisión Mundial de Boxeo (WBC) a implementar la denominada regla “Prichard Colón”, un protocolo que endureció las sanciones contra los golpes en la nuca y priorizó la salud del deportista sobre el ring. Asimismo, el organismo lo distinguió con el título de campeón honorario, otorgándole el histórico cinturón verde y oro.
Con su partida, la historia de Prichard Colón queda marcada como un emblema de concientización sobre la seguridad deportiva y el valor incondicional del amor familiar.

















