El histórico mural de Ernesto “Che” Guevara volvió a lucirse este viernes en uno de los pasillos de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), luego de haber sido reconstruido tras el ataque que sufrió aproximadamente un mes y medio atrás.
La obra había sido realizada originalmente en 1998, cuando estudiantes de la sede decidieron llevar a una de las paredes de la Universidad la imagen del Che que habían visto en un gran afiche durante una marcha federal.
En aquella oportunidad, la primera versión fue elaborada sobre afiches, pero después de que fueran destruidos, los estudiantes optaron por reproducir directamente la imagen sobre la pared. La decisión buscaba evitar que pudiera ser retirada con facilidad y permitió que el mural permaneciera durante 28 años.
Su historia quedó ligada a distintos momentos de la vida universitaria y al movimiento estudiantil. Durante la reinauguración se recordó su relación con procesos como la toma universitaria de 2005 y la posterior reforma del estatuto de la UNPSJB en 2007.
La recuperación volvió a reunir a distintos sectores de la comunidad universitaria. Docentes, trabajadores no docentes, agrupaciones y representantes de la Delegación Zonal participaron de las tareas para reconstruir la obra luego de su vandalización.
Gonzalo Pérez Álvarez, docente de Historia y Ciencia Política y delegado académico de la Facultad de Humanidades, destacó el significado de la imagen y de la frase que acompaña al mural como representación de una Universidad concebida como un espacio abierto y participativo, donde los estudiantes puedan tener voz.
Durante el acto también se puso el foco en el significado de recuperar el espacio después del ataque. Desde la Cátedra de Género se planteó la reconstrucción como una forma de “reocupar” un lugar que había sido quitado de manera violenta.
La jornada estuvo atravesada además por reivindicaciones vinculadas con la memoria, la democracia, el pensamiento crítico y la pluralidad dentro de la Universidad. En ese marco, se remarcó el valor de los murales como expresiones que forman parte de la identidad y de la historia de la institución.
Tras la vandalización, el mural había sido declarado Patrimonio Histórico durante una sesión institucional del Consejo Zonal de la UNPSJB, lo que dio paso al proceso de recuperación.
Con la nueva pintura terminada, la imagen del Che regresó a la misma pared donde permaneció durante casi tres décadas. Esta vez, además de la historia iniciada en 1998, el mural suma un nuevo capítulo: el de su reconstrucción después de haber sido vandalizado.

















