Una joven recién llegada a Comodoro Rivadavia logró reencontrarse con su perro Tilín, que había quedado en Esquel, gracias a la ayuda desinteresada de una vecina que hizo posible el traslado.
Todo comenzó con un mensaje publicado en redes sociales, donde la dueña de Tilín pedía colaboración para traer a su fiel compañero: «No es solo un perro, es parte de mi vida», escribió en ese momento, visiblemente angustiada.
El pedido no tardó en viralizarse y tocó el corazón de cientos de personas. Fue entonces cuando una mujer se ofreció a ayudarla, y juntas coordinaron el viaje que finalmente reunió a Tilín con su familia.
«Gracias a una persona hermosa que se ofreció, Tilín ya está conmigo», publicó emocionada la joven. “Él es mi compañero de vida, mi amigo. A los amigos no se los deja atrás. Donde yo esté, él también va a estar”.
La historia, que comenzó con un pedido cargado de incertidumbre, tuvo un final feliz gracias a la solidaridad de la comunidad. Un gesto simple que demostró, una vez más, que cuando hay amor y empatía, ningún kilómetro es demasiado largo.