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Locales

Vecinos de Valeria Schwab la despidieron con un mensaje cargado de dolor y reclamo de justicia

El femicidio de Valeria Schwab, encontrada asesinada este miércoles por la madrugada bajo el cerro Chenque, sigue generando conmoción en Comodoro Rivadavia. En las últimas horas, la Asociación Vecinal del barrio General Mosconi publicó un mensaje en redes que sintetiza el impacto que dejó su muerte y la exigencia social de esclarecimiento.

En el posteo, firmado por Delfina González, la describen desde múltiples roles que cumplía en la comunidad: “Hija, hermana, tía, amiga. Acompañante, cuidadora, vecina de nuestro barrio”, se lee. González también recordó el vínculo de Valeria con su hijo durante el paso por el jardín: “El año pasado acompañaste a mi hijo en el jardín, con paciencia, con ternura, con compromiso”.

El texto no solo despide, sino que denuncia. “Te arrebataron la vida, pero no lo que dejaste en nosotros. Tu ausencia duele y nos obliga a no callar. No hay consuelo sin verdad, no hay paz sin justicia. Vale, no te olvidamos. Vale, exigimos justicia”, concluye.

Hallaron el celular de Valeria Schwab

Mientras familiares, amigos y vecinos se movilizaban en reclamo de justicia, la investigación por el homicidio de Valeria Schwab (38) sumó un avance clave: apareció su teléfono celular, un elemento considerado central para reconstruir sus últimos minutos con vida.

El hallazgo fue confirmado por Jessica Schwab, hermana de la víctima, quien cuestionó la lentitud del proceso judicial y reclamó que la causa avance con mayor celeridad. “Estamos en 2026 y las cosas podrían agilizarse mucho más”, dijo en diálogo con El Comodorense.

Jessica señaló además que la zona donde Valeria fue vista por última vez era completamente oscura y sin iluminación adecuada, pese a ser un lugar frecuentado por personas que entrenan o caminan. Según describió, vecinos le enviaron imágenes que muestran el tránsito constante de vehículos durante la noche.

En su relato, también contó que salió a buscarla por sus propios medios cuando dejó de responder mensajes cerca de la medianoche del martes. “Me moví antes que la policía, pero no tenía cómo alumbrar. Fue desesperante”, recordó. En medio de ese intento, destacó la ayuda de dos jóvenes que se encontraban en una plaza cercana y que la acompañaron.

Respecto al avance más reciente de la causa, fue directa: “El celular apareció y ahora hay que encontrar al culpable o los culpables. No puede ser que nadie haya visto nada”. Jessica evitó dar detalles precisos del lugar donde fue encontrado el teléfono para no entorpecer la labor judicial, actualmente a cargo del fiscal Marcelo Crettón.

El mensaje final apuntó al trasfondo social del caso. “Mi hermana salía a entrenar; era deportista. No puede ser que no podamos salir solas. Hoy tengo miedo, pero también creo que acompañarnos entre todos es el único camino”, afirmó.

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