El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) anunció este lunes el fin del programa «Cine en cárceles», generando una fuerte controversia. La institución justificó la decisión en su cuenta de redes sociales, argumentando que el programa, perteneciente a la administración anterior, «drenaba millones de pesos anuales del Tesoro Nacional» y carecía de «conexión institucional». El INCAA afirmó que esta medida, en línea con una política de ahorro, permitirá destinar los fondos a la promoción del talento y la producción audiovisual argentina.
Sin embargo, Camilo Moreira Biurra, responsable del programa durante siete años, desmintió categóricamente las acusaciones del INCAA. Moreira Biurra aseguró que el programa, creado en 2016 bajo la gestión de Mauricio Macri, era «una de las políticas más baratas del instituto», optimizando recursos existentes y recibiendo cesiones gratuitas de derechos de exhibición. Los únicos costos adicionales, según Moreira Biurra, eran ocasionales gastos de transporte para invitados. El ex responsable del programa calificó la decisión como una «mentira» y afirmó que se trataba de una «inversión en políticas públicas de acceso a derechos y desarrollo cultural». Ofreció poner a disposición informes anuales con las estadísticas del programa para refutar las acusaciones de gastos excesivos.
Moreira Biurra también cuestionó la afirmación de que el programa pertenecía a la gestión anterior, argumentando que «Cine en cárceles» era un programa del INCAA, no de una gestión específica. Finalmente, exigió explicaciones sobre el destino de los fondos que el INCAA continúa recaudando.