Un discurso del odio que sigue sumando sedes

Publicado por: Real Chubut - Agencia de Noticias 01/06/2020 Nacional



A sus alumnas y alumnos les dicen que las parejas del mismo sexo no tienen derecho a adoptar. Y describen a las feministas como “sumamente agresivas”, “prepotentes” y “enemigas de las maternidad”. Definen al “lesbianismo” como “un despropósito” y “una depravación”. Enseñan que el divorcio es “la ruina de la familia”, el matrimonio igualitario “la aniquilación del concepto de familia”, que el ser humano “por naturaleza es varón o mujer” y que el preservativo no es efectivo para prevenir el VIH. Todo, con subsidios del Estado. En sus aulas y a través de sus manuales, la red de colegios de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta) promueve un adoctrinamiento homo y lesbofóbico y discursos de odio hacia el movimiento feminista. Se trata de un grupo católico integrista, fundado por un sacerdote con vínculos con la última dictadura militar y con el criminal nazi Erich Priebke, que fue adquiriendo escuelas de congregaciones religiosas en crisis en distintos puntos del país, y hoy ostenta la propiedad de 23 colegios en 18 ciudades de 11 provincias y en la ciudad de Buenos Aires, además de institutos de formación superior, una universidad en Mar del Plata --con dos subsedes-- y una editorial donde editan sus propios libros escolares. El 76 por ciento de sus escuelas recibe algún nivel de subvención estatal. En el 48 por ciento de los casos, el aporte del Estado llega al 100 por ciento, de acuerdo al último relevamiento anual de la Dirección de Información Educativa, del Ministerio de Educación.

El colegio más grande que posee en CABA es el “Catherina FASTA”, ubicado en Soler y Ravignani, en el barrio de Palermo: fundado hace más de 100 años, en 1912 bajo el nombre de María Auxiliadora por la Congregación Salesiana, se integró a la Red Educativa Fasta a partir del año 1988. Los otros dos colegios porteños que tienen son el Monseñor Aneiros, en Flores, y el San Vicente de Paul, en Villa Devoto. 

El origen

En Argentina, Fasta se integra al sistema educativo formal en el año 1978, a partir de la fundación de su primer colegio en Tucumán, el Ángel M. Boisdron en Yerba Buena, en el oeste de la capital provincial. Pero su red educativa experimentó su mayor ampliación en la década del ’90 al aprovecharse de la crisis que atravesaban congregaciones de monjas y curas. Entonces, se fueron apropiando de colegios tradicionales de los barrios, sin que padres y madres de alumnos tuvieran claridad de lo que significaba el cambio de conducción en términos de contenidos educativos. 

En su red de colegios, Fasta tiene más de 20 mil alumnes. Su participación en marchas contra la despenalización y legalización del aborto suele ser obligatoria. La decana de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de FASTA, Julia Elbaba, fue una de las expositoras “celestes” en el debate de 2018, en el Congreso.

Durante el debate del aborto, en el colegio FASTA de Mar del Plata, el San Vicente de Paul, colgaron sobre la calle Gascón 3145, una gigantografía de un feto en gestación, y la UFASTA declaró que en su Facultad de Medicina, que entrega título oficial, no se enseñaría sobre aborto. Fasta se extendió a 30 diócesis en todo el mundo (una veintena en argentina), y está en Lima y Arequipa (Perú); San Pablo (Brasil); Serena, Los Andes y Santiago (Chile); en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia (España) en estas dos últimas tuvo graves problemas sobre el adoctrinamiento y la presión psicológica que se ejercía sobre los alumnos de sus colegios.

“Más allá de esas simpatías, Fasta es un grupo que evoca a las antiguas organizaciones del nazismo por su espíritu militarista y por la agresividad que en su discurso y en sus acciones, hasta donde las circunstancias les permiten, despliega contra aquellos a quienes considera enemigos de la religión”, escribió en 2005 el investigador de la derecha Latinoamericana y escritor Edgar González Ruiz en un artículo titulado “Fasta: milicianos nazis católicos”.

Por la trascendencia que tuvo la publicación en la comunidad educativa de Fasta, el apoderado legal del Monseñor Aneiros emitió un comunicado para expresar su “total apoyo” al personal de la institución aludido.

--Tienen su propia editorial. El material de estudio es superdoctrinante y juegan constantemente con la exclusión a los chicos que no siguen su movimiento sectario. Cambiaron a los profesores y el personal del colegio que estaba cuando ellos lo tomaron por gente de ese movimiento --contó la ex alumna.

 

Fuente: pagina12.com.ar

 


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