El mercado laboral argentino cerró 2025 con indicadores en retroceso. Según datos del INDEC, la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre, con un aumento de 1,1 puntos interanual y de 0,9 respecto al trimestre previo.
El dato implica que alrededor de 1,1 millones de personas se encuentran sin trabajo y en búsqueda activa, en un contexto de dificultades para la generación de empleo.
La tasa de empleo se ubicó en el 45%, levemente por debajo del año anterior, mientras que la tasa de actividad se mantuvo en el 48,6%. Este escenario refleja una mayor cantidad de personas buscando trabajo sin que el mercado logre absorber esa demanda.
Uno de los indicadores que más creció fue la presión sobre el empleo, que llegó al 30% de la población económicamente activa. Dentro de ese grupo, los ocupados que buscan otro trabajo representaron el 16,5%, a lo que se suman niveles elevados de subocupación.
El informe también advierte sobre la persistencia de la informalidad laboral y la precarización en sectores como comercio, construcción y servicios.
En conjunto, los datos muestran un deterioro del mercado laboral, donde no solo escasean los puestos de trabajo, sino que también se resiente su calidad.

















