Un tribunal mixto declaró por unanimidad a Marcelo Gustavo Villarruel, un enfermero de 54 años del Hospital Zonal de Esquel, como autor penalmente responsable de dos hechos de hurto calificado en concurso real, luego de determinar que sustrajo siete ampollas de morfina de la caja de seguridad del establecimiento.
Los hechos ocurrieron entre fines de 2024 y comienzos de 2025. Según quedó acreditado durante el juicio, el primer faltante fue detectado el 26 de diciembre de 2024, cuando se constató la ausencia de cinco ampollas, mientras que el segundo ocurrió el 5 de enero de 2025, con otras dos ampollas faltantes.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Fidel González, con la colaboración del fiscal Ezequiel Forti. Durante el debate se analizaron distintos elementos de prueba que permitieron al tribunal reconstruir la maniobra.
Las cámaras, una de las principales pruebas
Entre las evidencias consideradas estuvieron las grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital, en las que se observó al enfermero ingresando durante la madrugada y abriendo la caja donde se encontraba la morfina.
De acuerdo con lo establecido en el juicio, Villarruel utilizaba su espalda para ocultar la apertura de la caja y posteriormente manipulaba otros psicofármacos sin adoptar la misma precaución.
Los investigadores determinaron además que había accedido a las llaves utilizadas para abrir la caja de seguridad, que los médicos de guardia conservaban entre sus pertenencias personales, como mochilas y casilleros.
A las filmaciones se sumaron una pericia escopométrica que confirmó la identidad del acusado, una fotografía de una ampolla de morfina encontrada en su teléfono celular y otros indicios incorporados durante la investigación.
También fueron consideradas situaciones en las que el enfermero habría intentado conseguir morfina de manera informal y el hecho de que los faltantes dejaron de registrarse después de que fuera apartado de las guardias.
El tribunal, integrado por tres jueces técnicos y dos vocales populares, también rechazó el planteo de nulidad presentado por la defensa respecto de las filmaciones.
La conducta fue encuadrada como hurto calificado, debido a la utilización de una llave sustraída para acceder al lugar donde se encontraba la morfina.
Ahora resta definir la pena. La audiencia de cesura, en la que se determinará la sanción correspondiente y se analizará la imposición de costas, fue fijada para el jueves 27 de agosto de 2026, a las 10 horas.

















