A pocos meses de quedarse con el control de Transener, el grupo liderado por los hermanos Neuss aprobó un reparto de $253.536 millones en dividendos, utilizando una reserva que la empresa había acumulado cuando todavía tenía participación estatal.
Los Neuss, junto con Genneia, Edison y otros socios, pagaron US$356 millones para quedarse con la participación de Enarsa en Citelec, que controla el 52,65% de Transener. Ahora, una parte importante del dinero que ya estaba dentro de la compañía volvió a los nuevos accionistas.
La secuencia quedó registrada ante la Comisión Nacional de Valores: el 27 de agosto, el directorio de Transener resolvió distribuir los $253.536 millones de una reserva destinada a futuros dividendos. Al día siguiente se informó que había quedado perfeccionada la transferencia de las acciones estatales.
La reserva había sido conformada el 30 de abril, cuando el Estado todavía participaba de Citelec, con unos $522.590 millones. Cuatro meses después, los nuevos dueños abrieron esa caja y distribuyeron casi la mitad.
Además, el Estado conserva directamente a través del FGS de la ANSES cerca del 19,6% de Transener, por lo que también participa del reparto: le corresponderían aproximadamente $49.615 millones.

















