La vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó un acto en la Plaza Malvinas de Ushuaia en conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, donde pidió iniciar un «proceso de malvinización» y exigió la implementación de políticas que protejan los recursos de la zona frente a «las potencias que saquean».
Villarruel hizo eco del conflicto con Reino Unido por las islas, enfatizando que «la seguridad del Atlántico Sur no puede quedar en manos de una potencia extracontinental». Criticó la «presencia ilegal de los británicos en el Atlántico Sur» y denunció la «avidez de las potencias extracontinentales que saquean, degradan y agotan las riquezas de nuestros océanos».
La vicepresidenta propuso impulsar políticas hemisféricas y continentales para proteger la sustentabilidad de los recursos de las Islas Malvinas. «Mientras Argentina sufre graves niveles de pobreza e indigencia, las potencias extracontinentales se están llevando de territorio argentino una cuantiosa fortuna en alimentos y energía», señaló, instando a la acción para evitar la depredación.
Villarruel también cuestionó los «discursos de odio» promovidos por la clase política y llamó a la unidad nacional en torno a la causa Malvinas. «Convoco a todos los argentinos a emprender un proceso de malvinización, a reconocer y a honrar a nuestros héroes, porque Malvinas nos une como nación», afirmó.
En su discurso, la vicepresidenta hizo referencia a las palabras del Papa Francisco, afirmando que «América es un continente de paz» y planteando la necesidad de «definir una política clara y sin ambages de la defensa nacional y los intereses en la región, estableciendo alianzas conducentes con las demás naciones americanas».
El acto en Ushuaia se suma a las conmemoraciones por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas que se llevaron a cabo en todo el país. En Buenos Aires, el presidente Javier Milei pronunció un discurso en la Plaza San Martín, donde planteó que anhela que los malvinenses «voten con los pies» y «elijan ser argentinos». Sus dichos fueron interpretados como un aval implícito a la teoría británica de la autodeterminación de los pueblos.